La Cripta del Cementerio

De las numerosas ermitas que existieron en Estremera únicamente ha llegado hasta nosotros la ermita-cripta del Santo Sepulcro, que se localiza dentro del recinto del cementerio de la localidad. Su construcción se produjo durante las dos últimas décadas del siglo XVI cuando se excavó el cerro donde se halla situada como un auténtico sepulcro para guardar la imagen del Cristo muerto. En el diseño y detalles decorativos de la capilla se pueden rastrear huellas herrerianas, por proceder de la mano del arquitecto de Felipe II o de su discípulo Juan Gómez de Mora.

El pequeño templo está construido como una cueva dotada de tres naves subterráneas y tres tragaluces al exterior. Por desgracia se tuvo que reconstruir durante los años 50 del siglo pasado al hundirse su centenaria estructura, conservándose su fachada renacentista.

La devoción de los estremereños pronto convirtió a la imagen del Santísimo Cristo Sepultado, junto a la de la Santísima Virgen de la Soledad, en copatrono de la villa.