Salinas de Carcavallana

Los doscientos años largos de existencia de la Salina de Carcavallana se pueden dividir desde el punto de vista histórico en dos etapas, separadas por una fecha clave: el 16 de Junio de 1869 pues ese día fue promulgada una ley por la que era abolido el sistema de estanco o monopolio estatal de la sal, vigente desde 1564 en que fue decretado por Felipe II. Hasta ese momento Carcavallana era propiedad del Estado y estuvo gestionada por funcionarios; a partir de entonces se abre una nueva etapa en la que la explotación fue vendida a particulares, lo que llamaríamos ahora una privatización y entonces llamaban desamortización; con ello cambiarían muchas cosas.

Una cárcava es un foso más o menos profundo excavado por erosión natural del agua o por obra humana, del que los diccionarios del siglo XIX ofrecían dos grafías distintas, si era con B se refería a una “cárcaba” natural y se era con V era una cárcava excavada por manos humanas. A finales del XIX los señores académicos decidieron que era una mala redundancia y que la palabra cárcava con V significaba tanto el tipo natural como el artificial. Como “Carcaballana” ya hacía un siglo que se escribía así, siguieron haciéndolo tanto en sus documentos como en los mapas topográficos. Pero ya a finales del XX y comienzos del presente, los mapas topográficos de la región lo escriben como Carcavallana.

Actualmente se encuentra abandonado.