El Batallón Lincoln

Formado en su mayoría por norteamericanos, canadienses y cubanos, el batallón Abraham Lincoln fue una de las unidades más legendarias encuadradas en el bando republicano dentro la XV Brigada Internacional.

Con la batalla en su máximo apogeo, llegaron a Morata la madrugada del 16 de febrero de 1937, siendo trasladados desde el pueblo, de noche, a esta posición de la retaguardia del frente. Excavaron una rudimentaria trinchera –que se puede visitar en la ruta “Los Secretos de la Vía Verde” (Elemento 3)- con la ayuda de sus cascos y bayonetas al no disponer de picos ni palas. No tenían muy claro donde estaba el enemigo, con lo que cavaron en todas direcciones, resultando una trinchera con forma triangular o trapezoidal. A la mañana siguiente se darían cuenta de su error, habían cavado en lo alto de una loma y tenían el sol a la espalda con lo que eran un blanco perfecto para los francotiradores enemigos. Ocuparon esta posición de reserva hasta su traslado a 1ª línea de fuego el día 22 de febrero.

Tuvieron su bautismo de fuego al día siguiente, participando en un ataque secundario para apoyar los asaltos al cerro Pingarrón. El 27 febrero, protagonizarían el último intento republicano por romper el frente en un ataque casi suicida contra las posiciones franquistas, saldándose con 127 muertos y 200 heridos.

Se da la circunstancia que en el Batallón Abraham Lincoln fue la primera vez en la historia de los Estados Unidos en que soldados blancos y negros combatieron juntos. Además, Oliver Law, fue nombrado comandante del Batallón, siendo el primer afroamericano en mandar una unidad de tropas norteamericanas blancas.