Bodegas Licinia

En otoño de 2006 se cosechó la primera añada de Licinia. Desde entonces, de las 28 hectáreas de esta bodega no han dejado de salir las uvas que han convertido a este vino en uno de los mejores de España con varios galardones nacionales e internacionales. El Premio Viña de Madrid de Oro, por su Licinia Tinto 2012, ha sido el último de una lista en la que figuran también la Medalla de Oro Concours Mondial Bruxelles 2010, el Zarcillo de Oro 2010, el Bacchus de Oro 2010 o el Bacchus de Plata en 2008.

Su éxito está en crear y mantener una triple dimensión de sabores, recuerdos de levaduras y maderas que no enmascaren la complejidad de sus aromas frutales. Un desafío que comienza en el mismo viñedo a los pies de las ruinas del Castillo de Casasola. Allí las uvas pasan por una primera selección. Sólo los mejores frutos son recogidos a mano, en cajas pequeñas de 8 Kg, y pasarán a formar parte de Licinia. Un cultivo ecológico en el que no se utilizan tratamientos tratamientos químicos ni herbicidas ya que, durante la primavera, alrededor de sus viñas florecen multitud de plantas autóctonas, que aportan al suelo los aromas que más adelante se recuperan en este vino tan especial.