Torre del Telégrafo

Construida a mediados del siglo XIX, esta torre hizo el número cinco en la línea de telegrafía óptica Madrid-Valencia-Cataluña. Construida en mampostería de sillarejo, presenta el típico estilo de las atalayas de origen árabe, con medios casi fortín, entrada única y pequeños huecos al estilo de troneras en la planta baja.

Presenta planta cuadrada, de tres alturas y terraza en la cubierta. La planta baja ubicaba el acceso y los sistemas de defensa y protección, la primera servía de estancia del especialista telegrafista, la segunda albergaba la base del sistema de manipulación del telégrafo y en la terraza de la cubierta superior se asentaban el sistema de señales y los mecanismos de señalización exteriores.

En su jerárquica organización contaba con dos operarios denominados torreros, un auxiliar y un ordenanza, que alternaban su servicio por turnos, ocupando su jornada desde media hora antes de la puesta de sol hasta que por la tarde la oscuridad impidiera distinguir las posiciones de las señales ópticas. De este modo el operario, en su turno, debía observar las dos torres contiguas por si alguna elevaba señal de emisión debiendo repetir los mensajes que le llegaban y rellenar los partes correspondientes.
La torre puesta en marcha en 1850, dejó de funcionar en el año 1857 quedando superada por el uso del telégrafo eléctrico.