Lavadero municipal

La calle Huertas no fue el primer emplazamiento que se eligió para el lavadero municipal. El antiguo lavadero se encontraba en la Plaza de la Iglesia y se construyó a partir del sobrante de agua de la única fuente pública existente en el pueblo a comienzos de la década de los años veinte del siglo pasado.

En 1927, una visita del Gobernador advirtió a la corporación municipal de las condiciones insalubres y de los focos de infección que podría producir, además del perjuicio antiestético por encontrarse en una de las zonas principales del pueblo. Las piedras que formaban el lavadero original fueron utilizadas para la nueva construcción, que se terminó definitivamente a principios de los años treinta.

En la actualidad, este edificio ha sido rehabilitado por el Ayuntamiento.