Puente sobre el río Tajuña

Datado en ocasiones erróneamente como romano o medieval, su construcción se debe a la iniciativa del segundo señor de la villa, don Julio César Escazuola y Juzén, para sustituir, probablemente, a un puente de madera que debió de haber en este lugar. Las obras, que dan comienzo en mayo de 1637, fueron dirigidas por el maestro cantero Juan de la Torre y debieron concluir en pocos meses ya que su carácter utilitario, entonces paso obligado de la carretera a Valencia, lo requería. Se trataba de un puente de gran eficacia frente a las riadas y de poco coste de construcción. Fue construido con perfil alomado y tímpanos de mampostería sobre un arco único de medio punto de sillería de grandes dimensiones. Hacia la mitad del puente se crea un ángulo sobre la base de este, lo que le convierte en una joya arquitectónica.

La construcción original duró poco menos de un siglo pues, en el verano de 1706, durante la Guerra de Sucesión, el continuo paso de las tropas austriacas y la maquinaria de combate del Archiduque Carlos junto con la gran riada sufrida en el invierno de ese mismo año produjeron el debilitamiento de la estructura y el posterior derrumbe de su único arco.

Veinte años después sería reconstruido siguiendo el modo original. Desde entonces se han llevado a cabo dos importantes restauraciones, en 1998 y en 2013, que han intentado mantener las características de la construcción además de preservar los materiales originales de la misma.