Vega del Tajuña

El río Tajuña forma una hermosa vega con un paisaje definido por un valle con suaves laderas y fértiles suelos donde se alternan diversos cultivos. Un mosaico de paisajes agrícolas, lleno de colores que dan personalidad a este hermoso valle, donde se diferencian tres unidades de vegetación bien definidas:
- Cerros con encinas, coscojos, plantas aromáticas y cultivos de olivo y almendro.
- Bosques con álamo blanco, chopos, sauces, saúco,... que aparecen de forma discontinua y marcando el trazado del río.
- Zona de cultivo de vega: cereal, maiz y frutales.

La fauna que lo habita es muy variada, destacando entre los mamíferos la presencia de conejos, liebres y zorros, y entre los anfibios y reptiles, la rana y sapo comunes y la culebra de agua. Las aves son un grupo muy diverso y fácil de observar, pudiéndonos encontrar ruiseñores y mosquiteros, en la zona de bosque de ribera; perdiz, triguero y cojujada en la zona de cultivo.

Destaca en zonas boscosas la presencia de ratonero y aves de pequeño tamaño como el pinzón, carbonero garrapinos,... y en los cortados el halcón peregrino y milanos negros. A lo largo de la vega, aprovechando la energía hidráulica, podemos encontrarnos también tradicionales molinos de agua hoy ya en desuso.